martes, 12 de diciembre de 2017

Invierno

Parece que el invierno ha llegado.
Aunque hoy hace más frio en la casa que fuera.
Desde que esta discusión tonta hace que aparezcan témpanos de hielo en el recibidor,
e inunda el pasillo de una tormenta de nieve que te impide llegar al sofá.
Y durante la cena no dejo de tiritar , me falta tu mirada que me caliente.
Me rindo por hoy y me retiro a la habitación que esta helada , vacía , seca.
Y no consigo conciliar el sueño.
Vienes a la cama y llega ese momento raro en que te acuestas, hermético, mudo... 
Tras esos silencios incomodos de la cena, y te tapas.
Me muevo y rozo el pie, helado, en el tuyo y te digo “uy! Perdona, no quería tocarte”.
Te quedas callado, te giras, me giras, me rodeas con tus brazos y me dices “ nunca dejes de tocarme, por favor”.
Y en ese momento, el calor vuelve a la habitación y la humedad a nuestros cuerpos.
Nos besamos, nos tocamos…
Termino acurrucada a tu pecho toda la noche, con tu mano jugando en mi espalda.
Con mis dedos recorriendo tu cuerpo…

lunes, 11 de diciembre de 2017

Te ansio

Te ansío, aunque tú no quieras verlo,
aunque sumergida en tu nuevo mundo,
ya no desees comprenderlo.

Te ansío, mas tu miras a otro lado
embaucada por no sé qué sueños,
como si en la vida existiese
algo más importante que esto.

Que esto que sale de mi alma,
desgarrada por tus crueles silencios;
de lo que brota de mi boca
y que no oyen tus oídos necios.

¿Dónde quedan esas miradas tuyas,
ardientes como el fuego?
¿Dónde los salvajes besos
que derramabas por todo mi cuerpo?

¿Por qué ya no me acarician tus manos,
las que antes aprisionaban mi miembro?
¿Por qué tu boca ya no ejerce
de experta maestra en el sexo?

Milf posibles (mamacita villana)

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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Necesidad de ti

Si bajas por mi cuerpo
caigo en tus manos
y me dejo llevar.
No sé qué día es hoy
ni qué hora es
no sé dónde estamos
ni quienes somos
y nos perdemos.
Somos uno en tu cama
desgarras mi esencia de placer
superas mi límite.
Me haces temblar
cada vez que comes mi cuello con tus besos
y tu lengua bebe de mí lo prohibido.
Encuéntrame jadeando de goce
con cada roce de tu cuerpo
y sintiéndote dentro de mí.
No dejes que esto termine
envuélveme en tus brazos
y recuérdame como cada esquina de mi cuerpo
pide por ti a gritos.
Exígeme en tu juego sobre mi silueta.
Prueba mi sabor una vez más
y que tu lengua no se detenga.
Que tus dedos jueguen
donde tú ya sabes que me gusta
y me dejes extasiada de placer.
Sigue buscando nuevos rincones donde morderme
quiero sentir tu boca
quiero que me comas
De la cabeza a los pies.
Que deslices tu lengua por mis curvas
Que escribas con tus dientes
Que soy tuya y de nadie más.
Descansando en tu pecho
y dormirme escuchando tus latidos

lunes, 20 de noviembre de 2017

Copiando a papá parte 2





Una noche, un baile

No quiero contarte mi historia.
Quizás tú tampoco quieras contar la tuya.
No tiene porqué ser algo para recordar o para durar.
Hoy solo quiero tumbarme en la cama y que recorras cada una de mis curvas con la yema de tus dedos.
Cada parte de mi piel con tu lengua.
Quiero una mirada limpia, sincera, intensa, de promesa de que será un polvo inolvidable.
Y me vas a besar desde el cuello, despacio, sin prisas, irás descendiendo poco a poco con tu boca, con tu lengua, mientras tus yemas se deslizan por mi cuerpo.
Cuando llegues a mi ombligo levantarás la cabeza, me mirarás sonriendo, porque te encanta lo que haces, y continuarás con tus dedos por mis muslos, por mi pubis ardiendo, abriré las piernas más y tu desaparecerás entre ellas, notando tu respiración entre ellas, y tu lengua rozándome, acariciándome, comiéndome hasta llegar al clímax, hasta explotar de placer, hasta darte como te merezcas las gracias.
Y aunque quizás no te vuelva a ver, habrá merecido la pena encontrarnos, arder de pasión al tocarnos, fingir que nos amamos e iniciar con nuestros dedos y gemidos la melodía que de forma sincronizada nuestros cuerpos, desnudos, calientes y húmedos terminarán bailando.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Copiando a papá





Nostalgia erotica

Te vas amor de eternas madrugadas,
y qué me dejas? Nada!!
Solo el sabor de una boca viciosa        
que remueve hambres en mi  piel.
Tu  aliento,  tu saliva,
tu  humedad entre mis labios…

Te vas amor de cálidos inviernos
 y qué  me dejas? Nada!!
solo el rastro de unas manos inquietas
que tejen atajos  en mi cintura.
Tus  roces, tus caricias,
tu locura en mis caderas…

Te vas amor de oscuras fantasias
y qué me dejas? Nada!!
solo el calor de  una piel algodonada    
que  desata   deseos    bajo mi vientre
Tus sudores,  tus fluidos,
tu simiente  entre mis mulos…

Te vas amor de prohibidos despertares
y qué  me dejas?  Nada!!
solo el olor de un cuerpo saciado
que impregna nostalgia en mi colchón.
Tus gemidos, tus espasmos,
tu torrente en mis entrañas…

Te vas amor de mágicos reecuentros
y qué me dejas? Nada!!
solo el recuerdo de una ave errante
que deja huellas en mis silencios.
Tu partida, tu despedida,
tus promesas entre un  adiós…
Te vas mi  loco amante retorcido
y qué me dejas? Nada!!
como siempre, nada!!
solo el cuerpo caliente y el corazón frio…

sábado, 18 de noviembre de 2017

Jugada deliciosa

Tu figura discurre por el aire
Y te encuentro irresistible.
Recorro tus recovecos.
Desdibujo tus paredes inciertas.
Disimulo mi anhelo de besarte
Y siento que puedo engañarte con mi mirada.
Aunque me cuesta resistirme.
Tu cuello me llama con ansías.
Quiero que enloquezcas con cada mordisco.
Que me dejes probarte salvajemente
como exprimiendo tu figura,
deliciosa espesura que me enloquece más aún.
Ahora te tengo en mis manos
y aún siento que necesito más de ti.
Quiero respirarte segundo a segundo.
Tomarte y hacerte mía.
Disfrutar de tus jadeos llenando el espacio
como una melodía entre penumbras en mi habitación.
Sumergiéndome dentro tuyo
Y ahogándote en placer.
Puedo superar tu límite una vez más
y sentir tus uñas marcando mi espalda.
Susurrándote al oído que no quiero perderme entre las sábanas sin tus curvas.
Hay piezas que quiero sólo para mí.
Tu pelo suelto y revuelto
Tu cuerpo escribiendo en el aire una curva sublime
y mis labios en juego con tu clítoris. 
Me llevas al éxtasis.
y puedo sentir que te hago llegar a lo efímero
mientras tus manos se aferran al colchón con fuerza.
Ambos seguimos deseándonos más
y nuestros cuerpos superan la frontera del goce.
Mis cartas sólo quieren darte lo que pidas
que te enfrentes a mi miembro
y busquemos juntos el placer otra vez.
Tengo hambre de estar entre tus piernas.
Te siento temblar
y sigo desnudando tu fuego.
Ya no quiero dejarte ir.
No recuerdo cuando dejamos de besarnos
Ni cuando mi roce fue adormeciéndote.
Te recuestas sobre mi pecho.
Mi pulso sigue contando pasos gigantescos.
puedo sentir tus acelerados latidos 
y tu respiración me acompaña
entregándonos al sueño cuando ya es de madrugada
y la piel nos encuentra entrelazados en el fin de la jugada.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Con el cuerpo en otra piel

Como empujada por el viento
todo el prado he de cruzar
el mundo me parece inmenso
hay mucho que investigar.
Debajo de un par de flores
me levanto a observar
su perfume me vuelve loca
pero empiezo a estornudar.
Corro y corro en la pradera
casi me siento volar
la grama se abre lado a lado
entre mis ojos al pasar.
El sol desde lo alto me besa con arrebato,
me toca todo el cuerpo hasta mis más íntimos encantos
sino me oculto dentro de un arbusto
te aseguro que me parto.
La noche está llegando a la pradera
casi veo las estrellas
sin embargo son tapadas
por una nube negra.
Una gran tormenta está por comenzar
llueve fuerte, llueve mucho,
creo que nunca va a parar
ya yo estoy toda mojada
y esto solo acaba de empezar.
Tengo mucho escalofrío
siento que me voy a resfriar
conseguir algún refugio
es mi nueva prioridad.
Entro en una cueva oscura
algo llama mi atención.
Un rico aroma me hechiza
viene desde su interior.
Ojala y sea comida
tengo el hambre a millón
corro y salto sobre ella
comiendo con mucho frenesí
me atraganto me atraganto
casi casi hasta morir.
La mañana llega pronto
y la luz toca mi cueva
ahora corro monte abajo
hasta llegar a la rivera
corro y brinco sobre un charco
el rio ya debe estar muy cerca
pero me veo en el agua
y casi lloro de tristeza.
¿Me trague algún ratón anoche…?
¿O porque tengo esta cara de culebra…?.
Desperté muy consternada
entre sabanas de seda negra
por el cristal de la ventana
logre ver aún muchas estrellas.
No es que posea muchas curvas
o sea una mortal culebra
el hombre que me acompaña
tiene una pitón inmensa.
No sé si despertarlo
para ver otras estrellas
se le ve muy agotado
debajo de las sabanas negras.
Y no es porque sea una puta
o dominga brasilera
aquí todas somos
CUAIMAS ARDIENTES EN LA CAMA

Caliente estoy

Caliente estoy, por la fiebre que me causas.
caliente estoy, por verte frente a mi,
con tus curvas peligrosas, por el color canela
de tu piel.
caliente estoy por tocarte, sentir el fuego
bajo tu piel.
caliente estoy por el rose de tus labios humedos
en mi boca. Labios carnosos, que queman.
Caliente estoy, por sentir tus pechos como
cantaros de miel. mis labios quieren probar
la miel de tus pezones.
caliente estoy por recorrer tu cuerpo con mis manos
inquietas, con mi boca que desea comerte.
caliente estoy, y mi pene endurecido como hierro,
cual barra, quiere abrirse campo entre tus piernas.
Caliente estoy, ardiendo mas con tus caricias,
por las caricias de tus manos en mi pene...
que se endurece y palpita mas...
caliente y ardiente estoy, que lo notas y tratas de
aliviar la fiebre con tus humedos labios acariciando
mi glande...
caliente y ardiendo en fiebre estoy...
no lo puedo evitar... te cojo y busco la abertura
de tu tunel de amor, para penenetrar cual nino travieso
tu interior, tratar de mitigar la fiebre con tus jugos deliciosos...
pero que caliente estoy, ardiendo, con correintes de lava que me hacen
temblar.
tan caliente estoy y estas, que exploto cual volcan dentro de ti....
la fiebre me derrite, la calentura se disipa, pero tu fiebre aumenta
tomas mi pene... y aun goteando lo acaricias con tus labios
y lo envuelves con tu ardiente lengua, recorres cada centimetro
y te deleitas con tus jugos y la lava aun caliente...
caliente y ardiendo estoy, aun mas desesperado
ardiendo y temblando, mientras tu con ritmo candente, chupas
mi pene, como si fuese helado para mitigar tu calor...
caliente y ardiendo estoy que sin pensarlo separo tus piernas....
y cual tozo de hierro, que abre la tierra,
penetro tu tunel de amor, que arde que quema...
mientras tu tiemblas te arqueas... gritas...
me empujas fuera de ti... y tu boca se prepara para
recibir le chorro de lava que sale de mi...

jueves, 16 de noviembre de 2017

Casino privado #2














Sueños de dominación

Sola en la oscuridad,
Dejo mi mente volar.
Siento que se para el tiempo
entre sus juegos perversos.
Desnuda en la habitación
Late fuerte mi corazón,
Se que en cualquier momento,
seremos alumna y Maestro.
Cada azote sobre mi cuerpo,
es un grito de deseo,
Mi cuerpo pide mas
Y Usted azota sin parar.
Es el color de mis nalgas
son las marcas en mi espalda,
Y va dejando la huella
de su mano firme y certera.
Se va mojando mi sexo
mi deseo va in crescendo,
Dulces gotas de placer,
recorren toda mi piel.
Entre gemidos de placer
siento su cuerpo arder,
Mi boca jugosa y atenta
espera su recompensa.
Una lluvia de lujuria y deseo,
me hace estremecer de nuevo.
Siento todo su poder
cayendo sobre mi piel..

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Lo prohibido es tentador

Lo prohibido es tentador... Siempre he escuchado esa frase y jamás la había tomado en serio porque no había deseado tanto algo tan lejos de mi alcance, al menos eso pensé...
El mundo es un pañuelo, ¿Cómo nos fijamos en personas que sabemos muy bien quienes son? quizás cuándo éramos tan solo unos niños no lo hubiese mirado con los mismos ojos, nunca fuimos tan cercanos, de hecho creí no haberlo visto jamás.
Un moreno muy atractivo, con una sonrisa encantadora, la cual estoy segura de que ha derretido a más de unas cuántas. Sus ojos, son color café oscuro, brillantes y chinos cuando sonríe, una piel suave y limpia, podría decir que un chico físicamente agraciado.
Quién diría que yo caería en los hechizos de su sonrisa y esa manera de bailar tan sensual... Baila divino, me lleva el paso bastante bien, de hecho una de las mejores parejas de baile que he tenido.
Recuerdo aquella noche de fiesta en la que bailando no podía dejar de mirarlo, Dios! Es que es muy guapo! además de ese rostro tan hermoso, tiene un cuerpo espectacular digno de admirar. Sí, soy una pícara que observa sin descaro aquel cuerpo tan varoníl...
Las mujeres también miramos descaradamente la figura de un hombre. Sí y no se avergüencen, es algo natural, la belleza es digna de ser admirada por los ojos que lo ven y ese moreno es tan sexy que me lo comería con los ojos de poder hacerlo.
Vale pero ¿Qué sucede? no se espanten! sean sinceras consigo mismas, dejen de lado el tabú, aprendan a expandir sus mentes, todas las mujeres alguna vez hemos pensado perversidades al ver a la persona que nos gusta y no me digan que no.
Expandir la mente no quiere decir que debamos pensar en cosas que puedan afectar el bienestar propio y ajeno, significa el empezar a trabajar la mente de manera que nos podamos librar de pensamientos que reflejen ataduras, infelicidad y frustración. Si abrimos la mente comenzaremos a pensar sin juzgar la libre personalidad que otros puedan poseer, nos libraremos de prejuicios, beligerancias internas que insistan en avasallar las ansias de ser feliz con lo que se es como persona y con lo que se desea, se llama tener libre albedrío, ese sentido de pertenencia ante tus propios anhelos y que no dependas de la opinión de nadie para vivir como deseas vivir.
Un hombre con una linda sonrisa, unos ojos pequeños, un rostro precioso, un cuerpo trabajado, abdominales deseables y glúteos redondos y duros... Ujum ¿Ahora qué piensan? ¿Es o no es digno de desear?
"El es prohibido, deja de fijarte en el" eso pensé. Sí, ajá, lo que sucede es que soy tan testaruda que en lugar de querer alejarme, solo me estaba acercando y es que hubiese sido tan sencillo si la loca hubiese sido solo yo, pero no es así...
A un hombre lo vuelve loco una mujer que no puede tener, lo difícil, aquella chica que se le niega o que simplemente signifique un reto y si de retos y peligros hablamos... Ahí estaba yo y el  me miraba de la misma manera.
Una canción, dos y tres, siempre era divertido bailar con el, mis nervios afloraban al quedar tan cerca de su boca irresistible, porque así es... Esa boca tan bonita  y sus deliciosos  labios. Sí, es lo que piensan, me devoré esos labios con tantas ganas que jamás lo olvidaré. No fué bailando, no fué frente  a todos, ni en su casa, ni cerca de su familia, ni cerca de la mía.
Lo mejor vino luego de hablarnos con las miradas, hasta su madre lo notó, quizás nos ganamos un pequeño problema a causa de eso, pero jamás fué un impedimento para confesarnos nuestro pequeño secreto compartido...
"Me gustas y yo a tí también lo sé por la manera en la que me miras"
Así de simple era confesarnos que nos gustamos y nos deseamos mutuamente. Es que las cosas fueran más sencillas si el resto de las personas fueran sinceras consigo mismas y con los demás.
 Muero por besarte y morder la manzana de Eva, quiero devorarte y morir con ese recuerdo grabado en mi memoria"
Éxtasis, esa fué la sensación que recorrió mi cuerpo al besar sus labios por primera vez en aquella habitación lejos de todos, lejos del qué dirán, lejos de los malos comentarios y los reproches ajenos, solo el y yo en nuestro pequeño infierno hirviendo en llamas a fuego lento.
Sentir su espalda, su pecho rozándome suavemente al compás de nuestros movimientos. No fué de prisa, pasó con la tranquilidad absoluta con la que deseabamos grabar cada momento de aquella noche lejos de la ciudad.
Risas, tonterías, caricias inquietantes, miradas cómplices de aquel delito cometido por dos seres destinados a estar separados deseándose eternamente. Mi imposible, mi pequeño pecado, así como me dijo una vez "Lo que jamás podré tener a placer"
Quizás volvamos a encontrarnos y volvamos a pecar inclusive más que aquella noche, porque nuestras mentes han madurado mucho más, me he librado de prejuicios, aquellas cosas que nos limitan de pensar de manera independiente sobre lo que deseamos hacer y no lo hacemos por temor al qué dirán.
"Quiero besarlo y morder aquellos labios tan bonitos" pensamientos genuinos y sinceros tanto como aquello que pensé al observarlo bailar "¿Cómo sería tenerlo en la cama?" las mujeres también deseamos carnalmente, también fantaseamos con situaciones y personas, también podemos proponer, podemos ser atrevidas y morbosas, podemos dominar y ser sumisas... Miles de cosas han pasado por mi mente cada vez que aquel moreno aparece frente a mí, cosas que quizás logre cumplir...
"Cada cabeza es un mundo y cada mujer es un universo" Yo soy una pequeña proporción de un universo en medio de miles.

Conociendo a Vanessa la vecina

Tras unas semanas muy ocupado, estaba nervioso por el momento en el que llegara el trío. No quería decepcionar a Sonia y Alicia, así que me puse a leer consejos en diversas webs, una cosa llevó a la otra y acabé viendo porno. En media paja, sonó el timbre de mi casa.
En cuanto abrí la puerta, encontré una madura increíble. Su cara era de por sí una delicia; ojos verdes y labios carnosos. No pude evitar fijarme también en sus pechos, presionando por salir de un ajustado vestido de flores.
Ella debió fijarse en mi erección, que se disimulaba mal por culpa de la vista sorpresa.
- Vaya. Supongo que tú no eres el que me vende el piso...
- ¿El piso? ¿Quién vende...? -La sangre no me llegaba al cerebro, así que no entendí bien la situación
- Perdona cariño. Soy Vanessa. Creo que vamos a ser vecinos... No es el ático primera, ¿Verdad?
- No... no. Es un piso más arriba. ¿Te mudas hoy?
-Si, no te molesto más y te dejo continuar con lo que hacías. -rió- Ya nos iremos viendo.
Se dió la vuelta y subió por las escaleras mientras me fijaba en su culo contonearse. No me esperé y acabé mi paja pensando en ella.
Al cabo de dos días, la encontré picando a mi puerta justo cuando salí del ascensor, me dijo que me traía un plato con tarta típica de su pueblo. Le agradecí el gesto y la invité a pasar, pero dijo que tenía prisa. Volvió a subir por las escaleras y me deleité de nuevo con los gestos de su cadera en unos apretados leggings.
Estuve pensando todo el día en ella, no podía quitármela de la cabeza. Bajé a comprar una caja de bombones, cambié la tarta de plato y lavé el de Vanessa. Hice un poco de ejercicio y me asee, listo para subir. Piqué a su puerta y me abrió en una fina bata.
- Te traigo el plato. Estaba deliciosa.
- Gracias cariño. ¿Quieres pasar y te pongo otro trozo?
- No quiero molestarte, solo te traía un pequeño detalle de bienvenida...
- ¡No hacía falta! Y no es molestia, anda, pasa.
Me hizo sentar en un sofá rojo mientras cortaba un poco de tarta en la encimera de la cocina. Nos pusimos a hablar de trivialidades, hasta que me preguntó por la edad y yo pregunté por la suya; 48 años.
- Pues estás muy bien para...
- Eres patético. Me estás desnudando con la mirada todo el rato y no se te ocurre mejor que ese viejo truco.
- Perdona, yo no quería...
- ¿No querías, que? ¿No querías que yo dijese que me veo vieja para que tú me adulases? No estás en mi piso por casualidad. ¿Quieres hacerme una pregunta de verdad o vas a ser un niño que no da la talla?
Estuve unos segundos en silencio, me había roto todos los esquemas, pero si quería ser directa, lo sería.
- Tus tetas. ¿Son de verdad?
- No. Cuando era niña tenía complejo y me las quité, pero luego me arrepentí. Me toca. Eres el típico que cree que lo sabe todo sobre sexo cuando se ha tirado a 10 chiquillas de su edad pero nunca ha probado una madura experta. Te crees que lo sabes todo por haber hecho sexo anal o un trío cuando no puedes hacer que se corran con un buen cunnilingus.
Volvió a dejarme mudo.
- ¿Y cuál es la pregunta? Eh... Que sepas que sí que he probado a una mujer madura.
- Uy, perdone, ha probado una mujer madura. La pregunta es si tú tienes alguna pregunta de verdad, no quiero perder el tiempo.
- Está bien. Dices que no sé comerme un coño. Enséñame.
- Joder, por fin despiertas, -rió- pero vamos a ir más despacio.
Vanessa se sentó sobre mi a horcajadas. Puso mis manos en su pelo negro y nuestras bocas se fusionaron en besos llenos de lujuria. Se restregaba sobre mi entrepierna poniéndome a mil mientras sus manos levantaban poco a poco mi camiseta. Al mismo lento ritmo, yo iba bajando las manos hasta llegar a su culo. Una vez allí, apreté fuerte su cuerpo contra el mío, quedando sus pechos a la altura de mi boca. Los empecé a devorar por encima de la ropa.
Ella aprovechó para deshacerse de su bata y el top que llevaba para tumbarse en el sofá con las piernas abiertas. Me quité yo también la camiseta mientras me invitaba moviendo su dedo índice, pero cuando me dirigí a su sexo, me detuvo con un pie en mi hombro.
- Primer fallo, empieza desde arriba y luego baja.
Le hice caso y volví a sus labios para ir bajando lentamente recorriendo todo su cuerpo. Saboreé sus muslos mientras le miraba a los ojos desafiante. Finalmente su mano me empujó a sus otros labios. Empecé a devorarla pero me paró.
-No tienes que ir a lo loco como un perro hambriento, tómate tu tiempo.
Le hice caso y comencé de nuevo una comida en aquella madura. Gemía y se retorcía hasta que me pidió que escribiese su nombre con mi lengua en su interior a la vez que bajó su mano para ayudarme. De nuevo obedecí y ella explotó eyaculando sobre mi cara. No esperaba aquello, así que me retiré mientras ella se empezó a reír.
- ¡Sorpresa! ¿Nunca habías visto un squirt?
- Joder, no me lo esperaba. Nunca lo había provocado.
- No lo hacen todas, pero ya te iré ayudando. Ahora que ya me has hecho disfrutar de verdad, te haré llorar de placer.
Vanessa me desabrochó los pantalones y bajó los calzoncillos. Admiró mi polla unos segundos y escupió en ella, restregando su saliva con una paja lenta.
- No me quiero arriesgar ya que es muy tentador, ¿Pero últimamente has tenido algún problema en esta preciosidad?
- Nunca he tenido problemas.
Ella se sentó sobre el reposa cabezas del sofá y llevó mi verga hacia su coño. Yo la miré extrañado ya que pensaba que me tocaba disfrutar en solitario.
-Cariño, si me la meto en la boca, no me aguantas ni dos minutos. Deja que haga.
Se abrazó a mi cuello y me rodeó con sus piernas. Directamente empecé fuerte, no quería esperar. Yo no podía dejar aquellos labios carnosos, los mordía y besaba sin parar. La levanté del sofá y continuamos con su cuerpo en el aire. Caminé un par de metros hasta llegar a la encimera de la cocina, que era de estilo abierto. La deposité allí y ella se puso a cuatro patas.
Continúe mis embestidas mientras azotaba su culo.
- ¡Avísame! Lo quiero en la boca.
- Pues no creo que aguante mucho más joder.
Ella se puso boca arriba, dejando caer su cabeza. Me agarré a sus pechos y llené su boca con mi polla. Ella se agarró a mis nalgas, llevando el ritmo. Podía ver y notar como su garganta daba paso a mi verga. Apreté sus pezones justo cuando noté que ya no aguantaba más, descargando todo dentro de ella. Me apoyé exhausto mientras ella se relamía. Se incorporó con sus piernas abiertas de nuevo.
- No creas que esto ha acabado, tienes que hacerme disfrutar el doble.
- Dame un rato que me recupere.
- ¡Te voy a enseñar a usar los dedos! Ven aquí.
Vanessa cogió mi maño y me chupó dos dedos. Luego me miró y los introdujo hasta su garganta. Entendí el mensaje y repetí lo mismo. Llevé los mismos dedos a su coño y sin dejar de mirarla a los ojos, empecé a masturbarla. Ella levantaba un poco su culo y gemía más que antes. Fue a llevar una mano a su tesoro, pero la agarré y se la coloqué detrás de su cabeza. Aumenté mi ritmo, notando como me ardía el antebrazo. Finalmente ella volvió a correrse.
- Esto te lo tenías escondido. Se te da mucho mejor.
Nos fundimos en otro increíble beso. Aquella noche Vanessa me enseñó unas cuantas lecciones más, prometiéndome que sería mi profesora por mucho tiempo.